domingo, 27 de diciembre de 2009

Lo que el tiempo corrompe


Domingo 27 de Diciembre

Respiro profundo por ti, por mí, por lo que vendrá.
Por el fin que concluirá nuestro tísico existir.
Ahora quisiera ser trashumante en tu vida.
Un espectro de vidas triviales, un fantasma,
Una sombra en un país sin luz.

Ojala el tiempo no fuera este tren que te arrastra,
Que forja sus rieles en líneas de sangre.
Esta laguna roja boliviana en nuestras vidas,
Esas garras que se clavan con ímpetu y
Se colman oxidando el metal de la rutina.

Como un niño que se aferra a su inocencia,
me escondo tras el verde palio de un inicio mágico;
inocuo y desarmado, presa y trofeo.
Túmulos de un pasado que no aflora
Izándose en cimientos quebradizos.

Quisiera ser un alma frágil de nuevo.
Sentir tus parpados cayendo como velos
Perfectos ante el humeante sol naranja.
Pensar que tus cabellos son hilos de algodón
Que tejen destinos inciertos,
Que nos cobijan en las noches de invierno,
Que son cañadas de corrientes frescas

Un país de lágrimas que suben al cielo
Nace bajo la mirada del cosmos.
Quisiera no ser esta fatua realidad que te condena.