domingo, 2 de diciembre de 2012

Siluetas en el agua...



Supongo entonces que esos tiempos declinaron,
que la belleza se escondió bajo mis zapatos.
Tal vez el macadán dejó piedras enterradas en sus
Parpados.

Fue quizás que los días eran una reduplicación,
y las albuferas ya no eran del color de la piel.
Allí, cobrizas  bajo un sol halado por
la línea del horizonte.

Las siluetas en el espejo de agua,
las remembranzas, el olor de la canela,
las marquesinas para no escaldarnos.

Cada día ocultándonos del sol,
Esperando que las sombras esclarezcan.