lunes, 30 de enero de 2012

Por todo aquello...

Por esa greda dúctil,
Maleable, donde amasamos
Los quistes de nuestro diario.

Por los colores horizontales, cuadrados,
Que veíamos grises siendo ambarinos;
Y las aldabas de las puertas que no golpeamos,
Como péndulos aceitados en sustancias inflamables.

Por todo aquello es que perdimos.

Los paraísos que dejamos sepultar.
Esas aves que callamos
Cuando éramos locos asesinos de trinos.

Las madres que no quisimos escuchar.
El sexo virgen y su olor a carne de 6 am.
Los labios que pasaron por las masas.

La lid de las lágrimas arreciando las mejillas.
Las líneas de los pies veladas por los callos.
El domingo en la noche, los lunes en aurora.

Por todo aquello es que pagamos.

martes, 17 de enero de 2012

Y fue...


Y fue un abrir de ojos, un amanecer, un ver el mar en primavera,
una niña de la loma caminando en tardes soleadas de antaño.
Un transformarse para hacernos más tristes.

Es que la felicidad es una puta barata que te contagia.

Y fue sentarse por tus cándidos resguardos;
Fumarlos, recorrerlos, saciarnos.
Tatuarte el tobillo con una mariposa redundante,
de esas que no tienen un buen polvo en las alas;
Como los que ordeñabas alguna noche.

Es que la bendición era sentir sollozos y escribir.

martes, 3 de enero de 2012

Da igual...


Da igual hablarte o que me hables,
Que tus palabras ya no calan.
Que este pecho se volvió una pared de cal prístina.
Que la tristeza se escurre entre
 melancolías, sueños y estelas,
Como las colas de los cometas que no alcancé a ver.

No importa encontrarte, que me encuentres nunca fue viable.
Ya ves, nuestros zapatos son de tallas tan distintas,
Nuestros almizcles de fuentes tan diversas,
Nuestros pesares de sellos intangibles.

Solía enamorarme cada vez que te veía.
Tantas luces con ribetes sableando sombras.
Aun así nos buscábamos a tientas.