jueves, 7 de noviembre de 2013

...de dos

J: Qué si te vi expirando en el telón del anochecer.

I: -Carita de sorpresa-

J: Tras las gotas de lluvia
    para renunciar o volver,
    volver,
    volver…

I: “y luego colorear la vida de un ámbar profundo”.

J: Como si se pudiera rescatar el ADN de los días,
    de la cerveza, de la alegría que no existió,
    de la tristeza tan impoluta y presente,
    tan prístina, como la sangre en el oído;
    creo que fue porque la realidad nos estalló de perfil.

I “Entonces de bohemia,
    de lo fatuo de los días”.

J: ¿Qué si decidí renunciar? Hecho inexorable,
     acción atroz, escena ineluctable pero necesaria.
     Te vi nacer entre la nieve de las coliflores.

I: “lo concluyente de las despedidas siempre ha sido el ciego exilio,
      lo fatuo / la bohemia / el sonido que se apila,
     Julián halla el desencanto / no sabe quién es,
     sueña espectáculos de muerte / lúdica seriedad,
     dicha ilegal / donde yo escribo un silencio,
     renuncias es verdad / vuelves / la cosa es hacer nacer tristeza y calle.
    Te vas porque escribir no hace bien”.

J: Y....qué si decidí que no se puede/debe regresar.



I, escrito por http://gritosdetintaypapel.blogspot.com