martes, 16 de abril de 2013

Decirte...

Quiero decirte que sí,
que tengo miedo a la vida.
Temo recorrer el resto de mis días así,
Siendo un esclavo y un actor;
Siendo un mimo entre cristales.

Quiero decirte que últimamente escribo prosa, porque ya, ya no se me ocurren grandes poemas, y todas esas frases sueltas y casi bellas que cavilaba se desvanecieron con la inercia y la resignación. Por eso estas palabras despojadas.

Quiero decirte que estoy asustado.
Los días son una línea blanca
en un lienzo oscuro,
que no se agrisa
ni cambia de trazado.

viernes, 12 de abril de 2013

Memorias...

Soñé que éramos madejas entrelazadas en el efluvio nocturno. ¿Recuerdas cuando soñaba? Eran las cuatro de la tarde de un miércoles de esos habituales y la mesa de madera tenia encima un pocillo con figuras de chocolate. Creo que te dije que te desnudaras porque en ese tiempo todavía las cosas conservaban el sentido. ¿Te acuerdas cuando soñaba? Tal vez fue solo la imaginación, suave y cierta, y podía sentir el velamen de mis horas ensanchándose entre el cielo azur; los pies tan etéreos en la espuma de las aspiraciones. Me reconstruyo en los parques de mi infancia, veo un niño famélico corriendo sobre el pasto alfombrado, deseoso de tener las rodillas carmín. 

Recuerdo que aquel niño tenía una sonrisa. Por otro lado, no recuerdo a la sonrisa en sí.

domingo, 7 de abril de 2013

Bifurcaciones...

 Y recordé entonces aquella tribulación de la melancolía de Ozymandias, como si la galerna borrara todo rastro de nuestro sablón. Que somos como un Martini, presos, semitransparentes entre las paredes de cristal que contienen toda nuestra furia, todos nuestros arrebatos, nuestra pasión olvidada. Y uno trata de recordar los amaneceres mejor coloreados, en los días de antaño, cuando te levantabas de la cama de un salto y parecía que la vida podía conquistarse; antes de que escogieras la vía principal porque las bifurcaciones no estaban despejadas.