miércoles, 13 de marzo de 2013

101, el punto.

Es martes y el orvallo enternece,
baja vertical a los parpados que descubren.
Al fondo y tras la retina un cementerio vacío.

Recuerdo y es una imagen a lápiz
de un campo de gladiolos sempiterno.
Y todos los sueños que soñé
son un tinto a las tres de la tarde;
Un camino virgen que se borra.

Está bien concluir así,
Como papel fotográfico en blanco.
Como si acaso estuviera naciendo.
Como trazando un ultimo intento.