domingo, 7 de abril de 2013

Bifurcaciones...

 Y recordé entonces aquella tribulación de la melancolía de Ozymandias, como si la galerna borrara todo rastro de nuestro sablón. Que somos como un Martini, presos, semitransparentes entre las paredes de cristal que contienen toda nuestra furia, todos nuestros arrebatos, nuestra pasión olvidada. Y uno trata de recordar los amaneceres mejor coloreados, en los días de antaño, cuando te levantabas de la cama de un salto y parecía que la vida podía conquistarse; antes de que escogieras la vía principal porque las bifurcaciones no estaban despejadas.

3 comentarios:

Ío dijo...


Todo lo escribes tan bello que no puedo decir más, solo leo, y es muy triste, mucho.
Gracias, Nahuel.
Saludos también para ti.

Ío

Leticia dijo...

¡SALUD NAHUEL! BEBER ESE MARTINI HASTA EL FONDO Y PALADEAR LAS MIESES DE LA VIDA AUNQUE AL DESPERTAR DUELA, ESO ES VIVIR. UN PLACER COMO SIEMPRE.BESO

Ibeth Hache dijo...

"y parecía que la vida podía conquistarse" sublime.

Gran Nahuel.