viernes, 15 de febrero de 2013

La vida...

…como si uno pudiera disfrazarse en octubre y conservar la decencia. Eso de ser un animal solitario te complica los días. La vida se trataba de hacerse el intelectual, a ver si eso sí funcionaba. La vida se trataba de despertar y trabajar ocho horas. La vida se trataba de que Guille un día lo tirara todo a la puta mierda y se le cocinara la mente y la normalidad y se volara de la casa para ir a vivir libre, pobre, pero libre.

Natalia aparecía en visiones de venas llenas de bazuco, Natalia estaba en los sueños, estaba en las vagabundas de ombligo sucio que se comía una vez al mes para desfogar. Claro que antes debía haber una velada romántica, pues Guille siempre fue un caballero; entonces tendía sobre una canasta de gaseosa las hojas de un periódico y allí colocaba sobre círculos de cartón dos panes aliñados con queso amarillo. Las velas las robaba de la iglesia de San Fernando. Así conquistaba a la mujer de turno, todas igual de confundidas pues sabían a lo que iban y no entendían semejante prefacio.

9 comentarios:

Ibeth Hache dijo...

Es genial, aunque me parece que tiene cuerpo de cuento, me gustaría leer más de la historia si es que el escritor continúa.

Saludos.

Leticia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Leticia dijo...

Nahuel, ocho horas de una vida a cambio de poder vivir. Modelos, roles a seguir en una sociedad citadina en la que la marginación voluntaria o adquirida salen de tus historias. Con la maestría que te caracteríza, cobran una tercera dimensión intangible,personajes que reconocemos. Así se revela Guille o Natalia, en cuerpo y alma en lo cotidiano de la selva citadina. Un beso Nahuel

Ío dijo...

Y así tal vez recreara a Natalia, en cada piel, aunque sucia, o que no fuera verdad que estaba con él, pero así quizás la tenía, como bien dices, en sus venas, hallada en los ombligos de otras mujeres.
Es muy hermoso, Nahuel, como siempre lo son tus versos.
Gracias.


No entiendo qué es lo que dices que no sabes hacer.
O no quiero entenderlo, porque para mí sí sabes.
Al leerte sé que sí.
Saludos

Ío

Anónimo dijo...

Déjate ver, déjate leer, ya ves, no es tan difícil encontrarte. Sabes quién soy verdad, pero tranquilo, si no quieres verme, no me muestro.

BesO

Nahuel dijo...

no, no sé.

Leticia dijo...

Es casi media noche, pase a ver si alguien más había escrito algún comentario, me dio gusto sentirte cerca como un leopardo al acecho en la búsqueda del alimento para la supervivencia , en ti leer y encontrar lenguajes para seguir enfrentando lo oscuro que se impone a veces en nuestro camino. Por favor no dejes de ser lo que eres hasta hoy. Para atrás ni un paso, quiero seguir visitando tus blogs para sentir que hay con quien compartir muchas cosas a través de la literatura. Te aprecio mucho Nahuel , espero que las libras ganadas en las pasadas fiestas no sean ningún obstáculo para caminar, jejejej y admirar las bellezas de tu bella tierra. Saludos cariñosos desde mi país , hermano de pesares del tuyo. Un beso y un largo abrazo talentoso amigo.

Leticia dijo...

Es casi media noche, pase a ver si alguien más había escrito algún comentario, me dio gusto sentirte cerca como un leopardo al acecho en la búsqueda del alimento para la supervivencia , en ti leer y encontrar lenguajes para seguir enfrentando lo oscuro que se impone a veces en nuestro camino. Por favor no dejes de ser lo que eres hasta hoy. Para atrás ni un paso, quiero seguir visitando tus blogs para sentir que hay con quien compartir muchas cosas a través de la literatura. Te aprecio mucho Nahuel , espero que las libras ganadas en las pasadas fiestas no sean ningún obstáculo para caminar, jejejej y admirar las bellezas de tu bella tierra. Saludos cariñosos desde mi país , hermano de pesares del tuyo. Un beso y un largo abrazo talentoso amigo.

Ana Muela Sopeña dijo...

Excepcional, Nahuel, como todas tus letras.

Abrazos
Ana