jueves, 1 de marzo de 2012

Rayuelas olvidadas...




Rayuelas olvidadas,
y aquellos días sepia
cuando los pies saltaban,
uno, dos, tres,
y los zapatos se gastaban
tan rápido como los sueños al despertar la adultez.

Y solo de esa forma tocamos el cielo,
aquel pintado con crayones,
de un añil rayado e inconcluso.
Como cristales rotos que no sabíamos venir.

Rayuelas olvidadas,
o eso es lo que quisiéramos;
en estas tardes tan oblicuas
sería bueno saltar el dolor.




8 comentarios:

Leticia dijo...

El sepia en sí es un color asociado con la sensualidad, sea del café, chocolate o el tostado de la piel bruñida por el sol y que viste hoy la imagen de añoranza del juego del tejo. Un ayer en un hoy doloroso, en el que quizá aún podemos saltar el dolor.
Saludos Nahuel.

Dafne Isern dijo...

Yo a las rayuelas les tengo un especial cariño gracias al gran Cortázar.

Un beso.

rayuelasolvidadas dijo...

Oh que sonrisa me has sacado :)
Este juego que siempre me transporta a la infancia, a tiempos en donde la felicidad creo que solo era eso, una piedrita y empezar a saltar hasta llegar el cielo.

BELLÍSIMO.

Ibeth Hache dijo...

Wow, qué maravilloso texto. Me da mucho gusto leerte y remembrar la infancia, ciertos olores, texturas... años felices.

Te dejo un abrazo.

Leonard dijo...

la tercera estrofa me ha encantado.^^

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ dijo...

El tiempo pasa muy rápido y cuando menos pensamos todo aquello que vivimos parece un sueño.

Lindo poema, Nahuel!

Besos y abrazos alados.

rayuelasolvidadas dijo...

Me olvidé de decirte que sí, que sería tan bueno saltar el dolor.

Ana Muela Sopeña dijo...

Fabuloso este poema de pasados semiolvidados, Nahuel.

Felicidades
Un beso
Ana