lunes, 15 de agosto de 2011

Si


Sangre de colibrí derramada sobre el emplumado pecho,
escudo de coral, la mirada del jaguar entre las ceibas,
los sueños ahorcados con fibras de Kapok.

Si pudiera romper las olas
para llegar hasta ti.
si pudiera doblar mis huesos,
para estar más cerca de ti.
 
Levantare un altar con veladoras que quemen el techo,
y cada pavesa será un recuerdo rasgado;
ya verás que la sangre derramada es alimento de la tierra,
que los ruegos más sutiles mueren en el cielo,
que la carne magullada no se recupera,
que el silencio no se transforma.

Si pudiera matar mis sueños,
para dormir tranquilo;
Metamorfosis, para cambiarme con mi sombra.

6 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Precioso...

Has logrado conjugar la emoción con el lenguaje poético con gran equilibrio.

Me encantó
Un abrazo
Ana

Ío dijo...

Es muy hermoso, lo es al leerlo, al imaginarlo; es precioso, sin más
Un placer, Nahuel
Abrazos

Ío

Beatriz dijo...

MAGNIFICO POEMA!
A SIDO UN PLACER RECORRER TU BLOG.
GRACIAS POR COMPARTIR TU ARTE
MIL BESOS DE LUZ
BEATRIZ

Julio Díaz-Escamilla dijo...

Tiene el poema una cosmogonía propia y un protagonista recio y firme.
Un abrazo.

emily1 dijo...

"Levantare un altar con veladoras que quemen el techo,
y cada pavesa será un recuerdo rasgado;....."

muy bello!

Leticia dijo...

Un traje de piel que se transforma a través del decir del poeta,en deseos que confiesa la evocación y toma presencia aún antes de la metamorfosis deseada.
Una posibilidad condicionada al presente del que escribe, detrás de ordenador... un poeta
Un placer visitar tu blog.