domingo, 26 de agosto de 2012

2/7...

Y aquí estoy, este idiota pedazo de preso;
vagando en paisajes divididos por líneas
y en las mañanas esperando las tardes.

Y así soy, como una cascara de naranja
que se dobla y despide sus góticas
acidas a los ojos de los mirones.
Y esta ropa ya me queda exigua.

Todo el rocío que he atrapado con mi lengua,
tenía sabor a tiramisú traído por el cierzo de Véneto.
Todas las olas en el aljibe de mi boca
son la tormenta de otro continente que me llama a arriesgar.

8 comentarios:

Ibeth Hache dijo...

Como siempre las atmósferas que llegas a crear entre líneas son sublimes.

Saludos.

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Llenas de esencias y sabores el aire que te lee

Dafne Isern dijo...

Los dos últimos versos son geniales.

Un beso muy fuerte.

Ío dijo...

Nahuel, no sé qué decir, ya no sé, ante tus versos estoy muda.
Que bello escribes¡
Abrazos

Ío

Leticia dijo...

Nahuel, deseo que tu oficio de escritor, siga ofreciendo la íntima belleza de tu lenguaje como hoy, un poema de un viaje interior que deleita.Un abrazo

Humberto Dib dijo...

Nahuel, espero que sigas subiendo escritos, porque aunque muchas veces no comente, los leo y me parecen especiales.
Te dejo un abrazo.
HD

V dijo...

Consigues con palabras que se haga la boca agua.
Me ha encantado, un saludo:

V

Ana Muela Sopeña dijo...

Un poema bellísimo, Nahuel.

Sentimientos a flor de piel, sutileza y lirismo.

Todo bien combinado.

Un abrazo
Ana