lunes, 5 de mayo de 2014

Destruir...

Tu y yo que creamos y destruimos vida,
la galera rompiendo suave el temor,
es mayo en el gregoriano. Entonces,
sueñas suave como gavia al soplo, y
la espuma tenue, la nata que nos une,
mirar hacia atrás parecía tan abyecto.

Amor, hoy que no queda la poesía,
o que nos queda la poesía
y estamos aquí, parados y estancados
por la realidad basta;
Entonces continuar,
lamerte las orejas,
escarbar en tu cabeza,
encontrar el viaje perdido,
asesinar al cerebro que nos asesinó.

Sentir el día fenecer con el abrazo.

3 comentarios:

Ío dijo...


Entonces sí, continuar siempre, Nahuel.
Una tristeza suave, pero más se siente el amor en este poema.
Muy hermoso, mucho.
Gracias


m.

Ibeth Hache dijo...

Cuánta ternura y nostalgia, cuanta poesía en este poema. De esos tuyos que separo para ponerlo en mi lista de favoritos.

Abrazo.

Ío dijo...


Se echa de menos tu poesía, Nahuel.
Un abrazo

m.