lunes, 3 de octubre de 2011

Las palabras...II

Las palabras no lograban salir. La niña con vestido de tul jugaba en un terraplén bajo el sol cansino de un mediodía. Su tela nívea brillando como ansias, como sueños bajo una luz dorada, cegadora. Sus ojos azules eran las partituras de sus silencios, ella daba vueltas sobre un mundo que giraba tan lentamente que la aburría, abría sus brazos, se comía el aire que sabía un poco a frutillas campestres y olía a esos cerezos rosas, hermosos en primavera. Ella era muda.

Hablaba con sus manos, que eran pinceles dibujando barrenas; eran manos dirigiendo la orquesta de sus deseos. Y en cada línea transparente que se trazaba al romper el aire se pintaban sus tristezas y sus alegrías y las frases que nunca pudo articular.

Recorrió los parques, los cielos estallando. Caía de vez en cuando sobre sus rodillas empapadas de carmín y entonces sus manos se colmaban de alfileres de barro bajo las uñas y cada lagrima derramada era mugrosa. Pero cada gota era también el tañido de las campanas de bronce de esas tardes en la iglesia y en la plaza del pueblo y el trino del azulejo en la copa de los samanes y los cielos añiles y frondosos.


De repente recordó que debía volver a su casa, corrió por las calles impregnadas de la soledad urbana, con sus largos dedos afilados de niña enjuta acaricio las rejas de las casas. Llego hasta el porche de su casa, estrello la aldaba contra la puerta y su madre ciega abrió. Ella le comunico lo que quería con un abrazo y dibujando palabras sobre su espalda. 
  
Al final, todos somos mudos, todos somos ciegos. Decimos solo lo que podemos, vivimos libertades parciales. 

6 comentarios:

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ dijo...

Es cierto, cuando el silencio habla, las palabras salen sobrando.
Una sonrisa, un abrazo, un solo detalle, demuestra todo.

Linda historia, Nahuel.

Abrazos!

Leticia dijo...

La libertad me parece una quimera, pero hay que buscarla. Como tú, en este texto en prosa que permean figuras poéticas; ... habla con sus manos dibujando barreras.
Al fin y al cabo la comunicación de lo que se gesta dentro de nosotros busca libertad, que puede ser que la encuentre en lo que escribe el poeta , tú Nahuel.
Saludos

emily1 dijo...

me encantó!
un saludo
emily1

Ío dijo...

Me encantó el tercer párrafo-estrofa, son preciosas todas sus (tus) metáforas.

Tienes razón, la tienen tus últimas palabras.

Siempre es un placer venir a leerte, Nahuel
Un abrazo

Ío

marea dijo...

Aterrizo por casualidad en tu Senda y me quedo extasiada ante la belleza de unas frases y letras que aún sin música suenan en mis oídos con tonos dulces y penetrantes..
Me ha encantado tu relato Nahuel y te dejo un abrazo grande con la promesa de volver.

Diosaoasis dijo...

Un gusto leerte amigo. Sucedio esto.

Que tengas un buen dia.

Saludines.