lunes, 15 de julio de 2013

Esperando el bus...

Y si te hubiera dicho que la vida se trataba de arrojarse
de aquel taxi en movimiento en las horas del maitines,
quizás no me hubieras creído. O tal vez era demasiada cuita;
el sabor a leche agria que sobraba en nuestros días.

Por aquellas fechas marcadas en el calendario,
todavía mis ojos disfrutaban con las hadas,
y mis oídos captaban las pequeñas arañas
que cuelgan de los semáforos diseñando destellos roji-verdes.

Entiendo con certeza pura que el carisma de la inspiración
perece con el trajín de la mente.
Sin embargo, la tristeza no se apea.

Yo quería explorar mundos lejanos; pero aquí estoy, esperando el bus.

4 comentarios:

Julio Díaz-Escamilla dijo...

Felicitaciones poeta. De a poco iré poniéndome al día con tu producción. Abrazos.

Ío dijo...


Me dice mucho este poema tuyo, no voy a entrar a desmenuzarle, o lo hago sólo para mí.
Es un gran poema, Nahuel, de esos poemas que hay que leer muchas veces para llegarle hasta el fondo.

Un placer, un verdadero placer tu poesía; gracias, porque siempre que vengo me quedo ensimismada leyéndote.
Gracias, gracias por escribir así como escribes.
Abrazos


Ío

Ana Muela Sopeña dijo...

Fantástico, Nahuel:

Me ha encantado
Un beso enorme
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Fantástico...

Lo he vuelto a leer y de nuevo el asombro y el temblor.

Un beso
Ana