lunes, 24 de noviembre de 2008

PERCEBE


LUNES 24 DE NOVIEMBRE

El cielo se abrió como una cortina de hermosura,
la luz recién nacida penetró la piel exigua de mis parpados,
pero no la armadura gruesa hacia el corazón que permanece oscuro

Seguí vestigios de un pasado que no madura,
hogaño sigo cayendo y las rodillas siguen sangrando,
mis pasos se atan con grilletes que no tienen eslabones débiles.

Busqué el convexo contorno del arco iris,
el frustrante deseo que permanece,
la porfiada razón que nos mantiene,
las palabras que aun no germinan;
no encontré más que el silencio baldío
del barco encallado en costas forasteras.

Me he quedado suspendido ante tu ausencia, abrazado a tu espíritu;
permanezco como un percebe adherido a las rocas con que me heriste,
permanezco como un ciclón de viento que se aloja en ecos ajenos.

4 comentarios:

Nébula dijo...

no encontré más que el silencio baldío
del barco encallado en costas forasteras.


y el silencio hace tanto ruido :/

Diosaoasis dijo...

Nostalgico pero tiene mucha belleza.

Anónimo dijo...

Siempre que leo tus letras, tengo el firme pensamiento de que eres una persona entrada en edad, curtida, profunda y detallista. Que ama lo bello y que se para en el sabor de las cosas, pequeñas y grandes. Te manifiestas así, con unos dedos finos y una mente grande. Un Beso

**Pentrova** dijo...

Naz,es emotivo tu poema,siempre que te leo me quedo con un dulce sabor en el corazón.