martes, 4 de noviembre de 2008

TAN SÓLO UN INSTANTE...

MARTES 04 DE NOVIEMBRE


Si algún día se presentara alguien con una alforja llena de instantes, y te dijera: escoge un momento que quieras volver a vivir, pero una vez que lo experimentes de nuevo, se borrara de tu mente para siempre. ¿Lo harías? ¿Vivirías un instante precioso una segunda vez para luego nunca recordarlo? ¿Pero cuál es el dolor que permanece dentro de nuestros pechos una vez que hemos vivido algo hermoso? Cuál es ese sentimiento de presión y de desvanecimiento que se apodera de nuestros cuerpos cuando sabemos que algo no volverá….ese dolor son los recuerdos; un mareo existencial de corrientes alisias que se interpolan en la maraña de nuestros pensamientos. Si experimentamos algo grande, somos felices, y si luego no lo recordamos, si después no viene la nostalgia, y el soñar despierto con los ojos cerrados mirando hacia el sol; entonces tal vez nunca seriamos tristes.
Si yo lograse vivir un momento del pasado seria:
  • El instante cuando subí las escaleras de un edificio y te vi allí parada con tu sonrisa preciosa, perfecta y conocí la tristeza de lo inalcanzable, y te salude, pero un mal día quizás no volvimos a hablar y luego olvidaste mi nombre.
  • Una noche estrellada en la capital con cincuenta mil luces verdes girando en un ballet sincronizado a las notas de soda stereo: “he llegado hasta el fin, con los brazos cansados, tantas veces te vi simulando un olvido, y eso paso…fue”
  • En un taxi hacia un aeropuerto dormido entre tus brazos, con la resignación y la amargura de una despedida del tipo: “no se si nos volveremos a ver”
  • El día en que escribí mi primer poema, el día en que desempolve una vieja guitarra abandonada de la casa y luego no la pude dejar de tocar y de amar, el primer temblor por amor (despiértenme cuando pase el temblor…), los paseos familiares, cuando era mas feliz, tiempos invaluables en el cofre de mis tesoros.


Y tal vez elegiría cualquiera de estos instantes para recrearlo, pero ahora que lo pienso mejor, la tristeza de estos instantes, toda la nostalgia, todas las lagrimas que cayeron al piso van ligadas con todo lo que amo y adoro, creo que conservare el dolor en lugar del vació. Todo desconsuelo es necesario.

6 comentarios:

Azhün.. dijo...

Sin dolor no hay felicidad, lo repito cada instante de mi vida.

Borrar recuerdos? no seria algo que yo quisiera hacer, pues es lo mas presiado que tengo.




Saludos.

Diosaoasis dijo...

Me gusto mucho la profundidad de lo que escribistes. Saluditos.
Sigue escribiendo.

Anónimo dijo...

IMRESIONANTE...
Cada vez que te leo descubró en ti nuevos reflejos de una intensidad desbordada que emana de tu interior y se plasma en divinos poemas.
Tus palabras las he sentido en lo más hondo de mi.
Creo que he captado por un momento alguien en este planeta tan triste como me siento yo en este preciso momento. Un beso

Kaoru Himura-Takarai dijo...

Qué difícil el plateamiento... ¿elegir un momento que revivir y después olvidarlo para siempre? Aunque siento nostalgia y muchas veces me entristezco recordando buenos momentos, no sé si para mí valdría la pena volver a vivirlos para después enterrarlos para siempre.
No sé si me estoy explicando, pero odio olvidar las cosas (y, como todos, olvido muchas). Si hay algo que es tan importante para mí que desearía volver a vivirlo, creo que prefiero recordarlo siempre en vez de vivirlo de nuevo y olvidarlo. Me da mucho miedo olvidar.

Pero me ha encantado el planteamiento, muchas gracias por darme en qué pensar, me encanta.

Un saludo!

PAOLA dijo...

Los recuerdos son quiza lo mas preciado que tenemos, y muchos dariamos casi cualquier cosa por repetirlos, pero el precio de que sean olvidados despues de volver a vivirlos es el mas caro, asi que por el momento no me atreveria a decidir si seria capaz de negociar mis instantes memorables.
Saludos Nahuel y una vez mas te felicito por tus publicaciones.

Anónimo dijo...

Mientras muero silenciosamente en el matiz grisáceo del ayer… Ven, déjame fabricar un instante eterno para ser parte del cofre de tus tesoros…