martes, 19 de octubre de 2021
El amor, como elipsis...
miércoles, 18 de agosto de 2021
Creaciones ajenas...
Madre, la vida no está resuelta.
Busco tierra bajo las uñas,
el síntoma del alzheimer,
la píldora del sueño.
No olvidé aquellas tardes,
Maria Mercedes tan acertada.
La leo y ella ni por ahí lo sabrá.
Quedaron en ti,
mañanas y noches y tiempos intermedios.
Armo esto con retazos,
un collage de la vida misma.
Sinécdoque de ti y de esta ciudad,
La parte en el todo, el todo en la parte.
Muto en todo,
hasta en lo que esperan de mí.
Me repito variando ligeros movimientos.
Soy Borges y los espejos,
Borges y los laberintos.
Cortázar y Cris,
cinco veces ellos,
y otra vez cinco,
y una última vez cinco;
el lienzo de lo imposible.
Hemingway luchando en un maelstrom,
rema y alcanza las costas de La Habana.
Así somos y somos el remanente,
creaciones ajenas.
martes, 27 de julio de 2021
Fantasmas
El dedo roza el palo de rosa,
hace vibrar tendones de nylon.
Todo es íntimo.
Te toco débilmente,
como quien roza su reflejo en el espejo
Soy el que hurga penas en canciones.
Hasta el hombre que habla en público
oculta pensamientos, habla para él.
Alguien se encuentra en la marabunta, incluso.
Ese dedo también hace barrenas con tu cabello,
espirales y agujeros negros.
Y fue, en ese momento tímido,
el dedo que señala enhiesto
en el cielo de la capilla sixtina.
Miguel Ángel y La creación de Adán,
lo eterno y lo divino.
Los rostros cotidianos que miran hacia arriba.
Algo de tu olor es el fantasma
del vapor de lluvia en el asfalto.
La melancolía debe tener ese aroma
y ese gusto, de ninguna otra cosa diferente,
de pasos y de caucho desgastado,
del aceite que se apresura por un sumidero,
de los lunes y el final de los domingos.
Me pregunto si alguien más ve esto.
En tanto, apoyo mi nariz contra un cristal.
He dicho.
sábado, 10 de abril de 2021
"Panóptico del vacío""
alegoría de distancia.
Bebida energizante,
el néctar de tu alma
siempre vuelve sobre labios.
Aquel hormigueo eras vos,
la pesadumbre y la escisión.
Oh, amor, días que no pasan ya,
y que pasaron los importantes.
Pero,
hay algo que quisimos nunca dejar ir,
mutarlo en fénix.
Aquí quedo:
cuerpo horizontal,
anticipo de muertes.
Tardes cromadas y
cielos cromáticos;
el olor húmedo a lluvia.
Y cuándo has de volver,
si ya enterrada la premonición,
todo queda, pero eso que queda es quietud,
hastío, desgarros de tiempo;
y el juego de adivinarte.
Te observo todo el tiempo,
como el vigía de un panóptico.
Pero el edificio siempre está vacío,
tan vacío.
lunes, 1 de marzo de 2021
Tatuajes...
martes, 9 de febrero de 2021
Extranjero...
En poco, la ciudad oscurece.
Recuerdos de tu desnudez.
Poros se abren.
Nuestras piernas: nudos marineros,
contrastes de teclas de piano,
dedos haciendo bucles en tu cabello
como gaviotas en barrenas.
Despertares.
Verte de medio lado,
sin abrigo y natural.
Calma de los sábados,
un imán de nostalgia;
Conciencia absoluta de la soledad.
Resbalar para no levantarse.
Tu adiós, una charca de lluvia
en la que ningún niño quiere jugar.
Fumar hierbas dos días por semana.
Vasos de ron lejos en la playa:
en ellos se cierran dedos tan adultos,
en fantasmas de los tuyos tan jóvenes.
Todo lo contrario a una celebración.
Nada sucede aquí,
ni arena, ni fuegos artificiales.
Y ahora,
las luces de neón pierden su color.
Aquí que soy extranjero.
martes, 19 de enero de 2021
Enero 19...
Autopistas recorridas,
luces alargadas, rubíes;
El llanto de un hombre
que gatea aun la eventualidad.
Si eres quien eras siempre,
y yo soy el de ayer, igual,
que piensa que la gente cambia.
Para qué venís con tus disfraces
y tu pradera de diez conejos.
Tan evidentemente no real.
miércoles, 4 de noviembre de 2020
A usted que se fue...
No me refiero al pasado lejano,
o a una muerte metafórica.
Hablo del ayer inmediato,
murió ayer.
Mi madre me ha enviado una foto,
dice que era igual a mi padre y a mí;
Qué novedad.
La foto no la quise ver.
Sería igual a ver la imagen de un desconocido en la prensa.
A usted, que murió ayer,
y que sea más importante ese hecho
que los obituarios anónimos, páginas grises:
No será posible conocer el tono de su voz
O el secreto que esconden sus gestos,
sus ojos, las arrugas de su frente.
nunca me dará por primera vez un regalo de cumpleaños,
un beso en la cabeza.
una anécdota aburrida.
No le dará consejos al niño que fui,
ni al mal adulto que soy.
No sabré ya,
si prefiere el alcohol oscuro o el claro,
los días fríos o el verano,
la música seria o la ligera.
¿Era usted una buena persona?
¿Quién era usted?
¿De dónde vengo?
Quisiera saber
si usted le habló a su padre,
o no, como mi padre a usted.
Como yo a mi padre;
El gen del fracaso paternal.
con la poca intimidad que puedan tener dos extraños.
Y no logro evitar cierto dejo de tristeza,
la melancolía por una realidad alterna,
los tiempos que pudieron ser.
lunes, 26 de octubre de 2020
Y otras plagas...
Pero yo te miraba del otro lado de la ventana y vos apartabas la cara como en pugna con el viento. Amor de un futuro improbable, si entendieras todo lo que perdemos-perderemos, (que no digo "podríamos perder", ante tu claridad), los abrazos y la mutua admiración, el despertar descobijados y el café de la noche pasada; la alacena colmada de panes viejos, los acuerdos para hacer pereza y nada más.
Mas vos seguís guiada por esa especie de fuerza gravitacional que te aleja la mirada. Y yo, que tan solo me siento, pero tanto y me refiero a la soledad en su dimensión completa y en todo lo que abarca esa palabra, no me restan palabras ni ánimos para sobrellevar un día con normalidad. En todo caso, qué vendría a ser la normalidad.
Pasas trayendo el aroma a Cali, a ciudad ajada y criminal, mirador de Belalcázar, recuerdo número uno: el sabor de la memoria, el gusto de las magdalenas recién horneadas y del aire de los pueblos de clima frío. Recuerdo dos: las cometas en agosto, como que el viento se esconde once meses en este lugar.
Continuación de nuestros paseos.
En esta burbuja seguimos entre cruces fortuitos. Acá que nos pagan por dejar el alma, me agota la mentira persistente en la que dicto: no me importas. Debí decirte: pocas veces quise igual, estuve con el estómago vacío y ahora lleno de insectos, mantis religiosas, langostas y otras plagas.
Un encuentro más, algún pasillo, el advenimiento de la muerte. No saber nada ya. Un Alzheimer prematuro y a convenir.
Desconocer si amar o escapar de estar solo. Querer huir de aquí, de todo. Este hastío no se marcha con dormir, ni con siestas rápidas, alcohol o cigarrillos. El deseo es vivir en escenas de películas: saltando entre lo importante.
Todo se ha aferrado a mí.
miércoles, 14 de octubre de 2020
"Filosofía barata y zapatos de goma"
Situación de abandono,
cubil de anacoreta.
Encuentro tus botas tan gastadas,
aquellas con que caminábamos
siendo un solo ser.
Una proyección, un plan.
el juego de ser arquitectos.
Dos, tres lágrimas, diez,
sobre el cuero gastado y seco.
Lluvia en los kilómetros no recorridos.
Todo en su sitio y al fondo del armario.
Como en la vida.
lunes, 12 de octubre de 2020
Perspectivas
Extrañar el resplandor del amor.
Corte, toma 34.
Plano contrapicado;
Colores cálidos
y la melancolía de las luces de neón.
Anhelar el pasado y el futuro por igual.
Raíces que toman profundidad
y que se consumen en vacíos.
Y, para esta escena,
dos amantes se besan.
Contraluz, siluetas en sincronía,
sombras que desconocen
la inevitable luz .
Adultos que sueñan con columpios
y se piensan de rodillas en cajas de arena.
Bocas llenas de azúcar,
nubes artificiales que importaban.
domingo, 16 de agosto de 2020
Hombre...
Espera al hombre que va, hombre que no vuelve.
Hombre en encierro.
Hombre sin fe.
El perro corre, él arrastra sus pies.
Hombre que espera al fin, el fin.
Hombre que aguanta por él.
Hombre mira al sudoeste,
busca en la espiga el reflejo del sol naciente;
relámpagos de un universo novel.
Somos aquí, tras acero y esmalte blanco:
agua tibia,
lluvia que resbala en los balaustres del balcón;
Hojas de cerezo en un filme japonés,
siempre cayendo.
El pozo y el péndulo.
El resplandor.
sábado, 29 de febrero de 2020
Tatacoa...
Hacíamos fuego como un par de ancestros,
el hombre primigenio descubriendo la luz.
Segregué los trozos Picasso de tu rostro;
representado siempre distinto:
formación de claridad y sombra.
Adoquines húmedos huelen a ciudad.
Y vos estás perdida en ella, y yo.
Caminando, y en el relente nocturno,
la apegada nostalgia.
Tanto cariño al dolor.
En un cafetín , Buenos Aires, 2019.
Mollizna leve
impregnando el pastel de una vieja fachada.
Atardece y los toros tocan ahí rainy jazz.
Podríamos ser su público.
Pero es todo sueño,
la ausencia que no parte.
Aromas a maderos y flores
de una espalda recostada en un árbol.
El ayer.
En el Ángelus,
arrebol de horizonte.
Pizarras y maestros.
Las horas largas y anheladas.
Si debemos volver a vivir,
al menos que cambiemos de planeta.
martes, 10 de septiembre de 2019
Realidades...
la amistad que parecía y no lo es.
La soledad del techo que cubría dos
y ahora a uno,
El ulular del viento entre los surcos de ese vacío pliegue de la sábana sobrante.
Y entender, descubrir, el pie que ya no se entrelaza con el calor de uno ajeno.
Echarse culpas. Sos vos, soy yo.
Qué importa, si lo que pasó es inmutable.
Pero somos lo que fuimos.
Y seremos lo que fuimos.
miércoles, 17 de julio de 2019
Poemas para gomas.
Sur y transfiguración.
La luz sobre el andén que cruzamos
me dibuja tu tránsito por ahí.
La nostalgia es un filo en el que tropiezas,
cae tu cuello.
Vuela un pájaro como vos,
aún queda como un sonido fresco de arroyo,
el ruido aquel del aire entre tus dientes al dormir. Se enrosca tu cabello entre mis dedos en un flashback espontáneo.
Busco las tijeras para conservar un mechón.
De niños nos decían que el amor era perfecto.
Cuánta mentira desenmascarada entre discusiones, cachetadas, humanidad.
Activo una bomba en la fachada de Disney y conservo las pavesas junto a tus cenizas.
Fue la palabra o el silencio. La culpa fue hacer cualquier acción. El banco de madera en la plaza conserva tu sombra, el haz de sol que atravesó tu cuerpo al huir, el barro que se perdía de los intersticios de tus sandalias.
Creo que extrañaré el olor de tu crema de peinar, tal como extrañaré el lunar gigante en tu espalda. Ese que ha sido extirpado de tu vida.. también.
Quemarás todo lo mío. Hasta las ranitas de la nevera, al perro de algodón. La memoria de la vía láctea en una carretera pérdida, aquel gran cañón. No me conocerás ni al cruzarnos en el boulevard, ni cuando grite tu nombre al identificar tu espalda. No me verás con claridad, ni al observar mi silueta definida por las gotas de mollizna.
lunes, 1 de julio de 2019
Transeúntes...
La corteza húmeda del cedro
y la bruma que se escancia.
En mis recuerdos, vos siempre.
Todo es moho, bosque de hongos,
visión onírica, prisma y rosados.
El sueño del transeúnte:
que sueña no tener sueño
y desobligarse del café matinal.
Esquivar las balas laborales,
tiros a la sien,
devoradores de almas.
Las arterias de la ciudad
todas grises y opacas.
Tanto que hemos perdido aquí.
Todo es un juego.
viernes, 15 de marzo de 2019
Para olvidarte
Un hombre camina en el desierto desnudo,
con una sombrilla intenta sobrevivir,
pierde respuestas.
Huellas en la tormenta.
Tiramos para abajo
con los pies hechos concreto.
Perdidos los ritmos y los anhelos,
las pequeñas nostalgias precisás;
queda despertar y estar en el balcón
sin justificar el acto.
Verte preferir el viento fresco
que pasa y luego se va,
y rechazar el aire tibio que estaciona.
Pérdida la razón de estar aquí,
te susurro y ni estás;
como esperando que vuele el mensaje.
Pregunto si eres como eres o como eras.
te convertiste o naciste.
Si duermo en esta cueva
en donde el aire apaga tus saludos,
tus coloquios de dinero,
seminarios de finanzas.
Si me escondo aquí
y me reduzco a espectador,
es para conservarte y que perdure
lo mismo que quiero olvidar.
La hoja parda que se precipita
en otoño es hermosa,
martes, 3 de abril de 2018
Bajo un techo procurado y aún no propio,
como torcaza anciana en nido ajeno
o arrebatado por los días, por rescates ajenos.
Y la ciudad se tragaba su pequeño
cuerpo circular, tan ingenuo y tan bello,
que tan poco merecía caer entre sus grises fauces.
Un fragor súbito de amor
se espabila en el miocardio,
y en la ventana del bus que pasa cuadros
a toda velocidad como proyector análogo
en cineclub vacío y con olor a cayena,
descubro o convalido el infortunio de la vida, que pasea su dedo aciago por el botón
de una polaroid de instantáneas
que revelan al agitarse pesadumbre, aflicciones, melancolías, hombres que caminan caminos con cabezas gachas, injusticia, inequidad. Se atisba un gozo exiguo en las lágrimas, un sabor añejo de nostalgia, y te busco para encontrarme, y te encuentro al perderme.
lunes, 12 de febrero de 2018
Saludos...
si no toma el impulso de un primer paso,
entre renglones de una conversación concisa,
La conclusión:
nunca nos daremos cuenta,
miércoles, 10 de enero de 2018
Un día más...
como yogurth griego al ser atravesado por la cuchara, que segundos atrás, tus labios blancos se abrían y cerraban para saborear.
Apenas es un espejo agrietado y lleno de cráteres, que se cuelga en un salón de mármol negro y refleja las almas, tumba toda máscara y pretensión .
La suntuosidad cae, el desespero y las apariencias, el querer ser lo que no se es.
Como portadas nuevas en libros viejos,
dejar rastros que se borran en caminos que no se han de retomar, que no son senderos propios, sino noches en galaxias ajenas, soles que despuntan y se asoman en horizontes de playas de otros mundos; simulaciones, café endulzado con estevia.
Renacen las cuatro estaciones con el abrir de tus ojos, es casi un Bing-bang de múltiples colores que se refractan y se estiran cambiando su densidad. Se refleja y se dispersa la luz dorada del inicio de la mañana; como debió pasar la mañana misma del primer día de la humanidad, la primera legaña barrida por la primera mano. Cuando todo está fresco y somnoliento, el tiempo parece doblarse y estirarse, y a veces, se tuerce entre nuestros cuerpos. Veo tu espalda convertirse en arcos y cúpulas, y recorro las formas con el índice. Entonces, el mundo despierta y, es un día más , cruel, feliz, lento, de ecos, evidente.
martes, 19 de diciembre de 2017
Locura...
por túneles y ramificaciones infinitas, por parques ahogados en sombras y senderos escondidos entre hierba. Te pude ver y los vi a todos así, chocando sus cabezas como aviones suspendidos que van a un fatal encuentro; con las comunicaciones caídas, sin torre de control. Ahora creo, cada vez más,
y es la sospecha que crece desde antaño,
que estoy mejor sin la gente alrededor.
Buscar montañas, mares, aires desolados,
vivir con el susurro leve del viento
entre los pinos de un bosque remoto, se hace prioridad. Morir de miedo en las noches oscuras y silentes, también, entre ruidos que se cuelan paranoicos.
lunes, 13 de noviembre de 2017
miércoles, 25 de octubre de 2017
Fin de vida...
pues entienden con gratitud
el abandono de un cuerpo
que se deshace lento a cada segundo.
Duermen finalmente felices,
el sueño largo y alegre
del que entiende que el domingo no termina,
ni se transforma pronto en lunes laboral.
Y comprenden que no volveran a sentir sus mejillas
el candor de la lagrima que baja por el carril del moflete
y que se humedece por el desamor, por la perdida,
por la adquisicion de un problema nuevo,
por el fracaso, por la vida en sí.
Saben tambien, que no comprarán jamás pastillas
para dolores de cabeza, ni litio para dolores del corazón,
ni deberán sortear soledades que van y regresan,
ni preocuparse por lo que ya es eterno e inmutable.
Morir hay días que parece tan bonito.
jueves, 7 de septiembre de 2017
7...
A su vera y con él, el aroma del vino.
Largas lenguas de fuego
trémulas en el hogar de riolita.
Los cuervos vendrán, el hastío.
La alforja perderá peso en el camino.
sonrisas esporádicas,
saqueos de edredón en la madrugada,
discusiones triviales,
reconciliaciones lascivas.
El vapor de uva cargado de días
escalará por las paredes,
martes, 18 de julio de 2017
Vuelos en destino...
la cósmica cintura es el folklórico ataúd de un DC-10
que se hace estrellas contra el suelo.
Hoy estoy como un jet
perdido entre las nubes
sin señales para ver adónde voy.
Pero mi corazón no es ciego."
miércoles, 14 de junio de 2017
Desde una reja...
se llenó de verde miel,
y se quebró como el amor que parte
de estaciones subterráneas,
en plataformas de cemento crudo,
sobre rieles y ráfagas de carros de acero,
que son manchas en tomas de larga exposición.
La vida se trataba de pérdidas y de tintes ocres.
Solía necesitarte bajo un cielo azur capitalino, en las mañanas bañadas de limerencia, como la radio necesita a las ondas hertzianas pero algo no mutuo.
Se fueron escanciando en alforjas mentales: quebrantos, astillas y borradores de miga de pan para los buenos recuerdos en carboncillo y ánimos cobrizos del nefelibata, que persisten endebles a través del tiempo.
Les escribo desde prisión, con los pensamientos estrangulados.
jueves, 18 de mayo de 2017
Curas...
figura espejo, utopia;
fe de hablar con vos mismo, en calma;
nebulosa de colores perfectos,
la simetría de los parques,
diciembre al final de cada mes,
nieve que cae en la solapa de un sombrero,
vuelos en globo sobre Capadocia,
Atlántida emergiendo;
atardeceres con dedos entrelazados
en el porche de una granja de madera;
la llegada a la ciudad al culminar un largo viaje,
el rocío que se asienta en la hierba.
Somos visiones y muñecos de otros,
porcentajes medios en expectativas ajenas,
resignación y curitas;
Lo que se puede,
Lo que se alcanza,
Lo que hay.
jueves, 6 de abril de 2017
Expectativas
domingo, 5 de marzo de 2017
"Sólo el amor sostiene"
lunes, 13 de febrero de 2017
Sabores...
jueves, 19 de enero de 2017
Realidades...
jueves, 24 de noviembre de 2016
Otro...
de rodillas y manos y alma sobre el suelo,
trazo sombrío en el escaso horizonte
que eres tú y los sueños y los embozos de la infancia,
la linea invisible extendida a un enjuto futuro que es un hilo fino de algodón.
La tensión llega,
aquella linea de vida se templa
deshaciendo cada sinuosidad, se rompe.
Me rindo, ya no queda carnaval,
ya se acorta el entendimiento leve de los seres que disfrutan,
que galopan con gringolas, desentendidos por la vida,
luciérnagas, diamantes refulgentes que refractan su luz pero no te bañan.
Yo, diamante en forma de carbón.
La desesperada búsqueda de la felicidad
es una cruzada que prefiero evitar,
la copiosa fatiga de una meta que siempre se pospone.
Me rindo, debe uno vivir de forma automática
y esperar ansioso el huracán súbito de la muerte
que ha de llegar con sus pétalos negruzcos
y la suave caricia del pistilo que conserva fría
la gota ponzoñosa del ultimo aliento
miércoles, 16 de noviembre de 2016
16...
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Foulards...
martes, 20 de septiembre de 2016
Catarsis...
en su máxima apertura y perpendicularidad.
Que los barcos zarpan cuando todavía
quedan amores despidiéndose en los puertos fríos,
y la vida se extingue un trozo a la vez cada día.
Se trata todo de una muerte lenta, de un caracol que es alma,
dejando su rastro transparente en vías no pavimentadas.
No vale la pena despertar.
Ni vivir las cinco de la mañana una vez más,
ni aguantar tal tormento,
O perder como las llaves que se escurren de un bolsillo,
el placer de dormitar hasta horas voluntarias;
si a cada primavera y a cada verano,
siempre las concluyó un otoño y un invierno.
No valen la pena el beso ni el abrazo;
pues no somos propietarios de ningún cuerpo extranjero,
y con el hastío y la costumbre siempre se nos vence la hipoteca.
Yo podría arrastrar mi lengua por la piedra y el vidrio
que se aprietan inmóviles en el asfalto,
y recordar así el sabor de tus pasos que se alejan.
lunes, 5 de septiembre de 2016
Blue...
sábado, 30 de julio de 2016
Una ausencia...
sólo quedará un debilísimo vapor de mi,
un incienso de hombre de paso
en un mundo instantáneo,
como sopas de sobre y camaron;
que se impregna apenas
en la suave pupila de xocolātl.
Quedarán fantasmas y rumores
y caminatas de un desvelado
en pasillos cortos y angostos,
entre paredes con hollín y babas
y sobre todo lágrimas sueltas
que se columpian ante el vaivén
de la cabeza que realiza una negación.
El horizonte se extiende tan interminable
y pensaba en buscarte entre el aullido
que trae el viento timido vespertino
y las delgadas palpitaciones eléctricas
que se insertan en cada pequeño foliculo.
Huele extrañamente a ti y a volcán hoy
y mañana, irremediable, enredado entre las sabanas, pitones de destierro y desamparo.
martes, 10 de mayo de 2016
Oración...
viernes, 1 de abril de 2016
Santiscario...
viernes, 19 de febrero de 2016
El amor era una road movie
Desde las estelas sempiternas que abastecen lo perpetuo, aparece igual la ciudad, como la cabeza disecada de un alce que adorna una pared. Te paras bajo un farol y quedan las mismas dudas, el mismo hartazgo. Pintas con vinilo barrotes y velos, dibujas panoramas extensos de color crisálida. Cali nocturnal, delicada como la fina capa de epidermis del viejo que te da la mano sucia y demoledora. Tanto amor y sangre entre las grietas de esta tierra, tanto sueño fallecido, búsqueda inconclusa, tanto salirse del cuerpo. Vi suficientes brujas en la parálisis del sueño, sombras trémulas arañando la luz filtrada en la ventana, los gritos ahogados, la radio, el locutor, el amor; los ojos rojos de Reina blanca caminando en sus cuatro patas, haciendo Tic- Tac con sus uñas de marfil, sus uñas descalcificadas de quince años; compañera de sucesos. Adiós, niña minera de calcetas, mi máquina de comer croquetas.
miércoles, 13 de enero de 2016
AMOR DESPUES DE TANTOS PLACERES (V2)
miércoles, 16 de diciembre de 2015
Quizás no...
lunes, 26 de octubre de 2015
El corazón de la ciudad...
Como quisiera decirle a cada persona que desacelere y mire el horizonte, y contemple la línea montañosa que se dibuja negra en contraluz al término de la tarde, pero donde hubo una ciudad ahora solo queda odio.
Gira a lo lejos la sirena de una ambulancia, aúlla otra por un camino alterno, y otra. Ya viene el rescate; no por amor, por negocio. Puedo ver las nubes esponjosas cara arriba en la camilla, ruedo entre un callejón de gente. Puedo ver un cielo contaminado y escucho en delirios al humo que sale rugiendo de las chimeneas industriales, a la bala que come carne, el sonido de los cuerpos al desplomarse; y entre la penuria y la desesperanza: el llanto del bebe quemado por la primera luz de vida, la risa de los niños bajo la lluvia, el sonido de un beso, las lenguas que chocan, el barrido de un paladar áspero, los gemidos del sexo, los suspiros del amor, la última bocanada de un héroe, la fiesta del sacrificio. Puedo escuchar al negro antiguo primigenio golpeando los tambores del Pacífico, la alegría verdadera, la del alma, el estado puro que nunca alcanzaremos.
martes, 14 de julio de 2015
Intentos...
sábado, 20 de junio de 2015
Pequeñas criaturas...
domingo, 24 de mayo de 2015
Vida atras
martes, 17 de marzo de 2015
Queda por decir...
viernes, 30 de enero de 2015
Uno más...
un punto exiguo,
un plano que se extingue.
los anillos de tus años
como edades de secuoyas,
como el paso que se traza
Oír el silencio esparcido
en una fecha flexible y existir.
de oídos esponjosos.
ese pensamiento que crece en la memoria.
viernes, 19 de diciembre de 2014
Tanto dolor...
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Alma...
"Sobre el montón de escombros, sobre la desventura De tanta vida rota, de tanta fuerza inerte, Se desgranó la lluvia tenaz, nutrida...

